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Si no funciona, ¡corta cuanto antes!

Juani Femenia

Cuando una relación tiene los días contados, lo mejor es no posponer el tiempo. Si la decisión es firme, cuanto antes se ejecute, antes también las dos partes aceptarán las nuevas reglas del juego. Porque ambos dejan de ser complementarios, y sus objetivos y prioridades de atrás, ya no fluyen en el mismo sentido. Quien tome la decisión debe estar seguro en su postura y no confundir el momento separación con el fruto de un arrebato del que pueda arrepentirse después. Del mismo modo, es recomendable la opción del reposo y madurar la idea durante unos días o incluso meses, con el fin de profundizar en las ventajas e inconvenientes que a partir de ahí, devendrán con el cambio. La posibilidad de comentárselo a un amigo o familiar, o a un terapeuta especializado, afianzará sin duda, el margen de actuación en la búsqueda de soluciones. No existe modo alguno de decir adiós sin dolor, por eso, es irremediable que uno de los dos sufrirá más la ruptura. De ahí que la honestidad sea un factor fundamental a tener en cuenta, porque la persona que se queda atrás, no debe albergar falsas esperanzas hacia su pareja y por consiguiente, prolongar aún más esa agonía.