Estilo de vida

Kaizen ¡el método para conseguir todo lo que te propongas!

23/05/2017, a las 06:08

Kaizen significa en japonés “cambio a mejor” o “mejora”, aunque es traducido habitualmente al español como “mejora continua”

“Pasito a pasito” como dice la canción más de moda del momento -el ubicuo “Despacito” de Luis Fonsi–  con el objetivo de lograr un gran cambio en tu vida.

Poner un pie delante del otro, una y otra vez: eso es kaizen. El origen de la filosofía proviene de la cultura japonesa, donde se encuentra enraizado el concepto de que cada día debe contener en sí la posibilidad de una mejora.

La máxima que rige kaizen es que una serie de progresos continuos y pequeños es mejor y más efectiva que un solo cambio grande. Es decir, que cuando queremos lograr proyectos importantes o hacer cambios significativos a nuestros hábitos fracasamos porque acostumbramos a asumir metas grandiosas, como empezar a ir al gimnasio 4 días a la semana o estudiar un nuevo idioma de 6 a 7 cada día.

El comienzo tiene que ser siempre el mismo. Debe haber una mentalidad de cambio, eso es muy positivo, pero todo tiene que ser poco a poco, porque echando mano del refranero, las prisas nunca fueron buenas

Estas son las 2 reglas que rigen Kaizen:

1. Nuestro principal obstáculo es el temor al cambio. Asumir un gran reto podría intimidarnos y hacernos fallar.  Lograr cumplir un pequeño paso genera un impulso que provoca la inercia necesaria para seguir avanzando

2. Tener claro lo que queremos y por qué lo queremos

Un paso en la dirección correcta cada día es mejor que ningún paso. Es decir, ser conscientes de que lo logremos es deseado y necesario para nuestro equilibro y orden vitales.

“Un pequeño paso puede cambiar tu vida” es un libro de Robert Maurer en el que se cuenta la historia de una paciente con problemas graves de salud que necesitaba cambiar su vida sedentaria. Algunos doctores le recomendaron hacer al menos media hora de ejercicio al día. Una tarea difícil de cumplir para una madre trabajadora, con pocos recursos, sin ayuda para cuidar a sus hijos y a la que faltaban horas del día para cumplir con sus obligaciones. ¡Sacar media hora al día para hacer ejercicio! ¡Si no la tenía!. Y los pocos minutos que le arañaba al día los pasaba repantingada en el sofá ante el televisor antes de acostarse.

Sin embargo, Maurer le pidió que hiciera un pequeño cambio: que caminara en el sitio, delante del televisor, un minuto al día. Por supuesto que esto no es ejercicio suficiente para curar un problema de salud, pero al mes de hacerlo, la mujer se había habituado, y podía seguir caminando en el sitio por cinco o diez minutos. Y así hasta llegar a los 30 min.

Eso es kaizen: introducir cambios a nuestros hábitos de manera tan sutil que no tengan tiempo de defender su permanencia.

 

 

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