Estilo de vida

Razones por las que no se te marcan los abdominales

17/05/2018, a las 00:31

No eras el primero de la clase, pero sí el más aplicado de tu gimnasio. Cumples con tu dieta escrupulosamente, como si fueras un deportista de élite. No contento con eso, fríes tu cuerpo a abdominales mientras ves las noticias. Además, has destruido tu tarjeta del tranvía para acudir cada día al trabajo caminando. Intentas todo lo que está a tu alcance, pero nada… tu gozo en un pozo. ¿Qué más tienes que hacer para convertir tu tripa en una perfecta tableta?

Si no descubres dónde reside la raíz del problema, nunca podrás acercarte al torso de ese famoso futbolista al que admiras. Quizá tan solo se trate de un simple detalle. Por eso, necesitas conocer los aspectos que pueden estar jugando en contra de tu objetivo. Encontrarás el fallo que te está poniendo una barrera más alta que el Mulhacén entre estas posibilidades. ¡En marcha!

Los malos hábitos

Tus abdominales son tradicionales

Trata de variarlos, pues las repeticiones en la misma posición pueden derivar en hernias. Es decir, no solo no lograrás tu objetivo, sino que, además, estarás haciéndole daño a tu cuerpo. ¡Eso es lo último!

No conoces el cardio

​Los ejercicios cardiovasculares no deben faltar a la fiesta. Correr (con la espalda erguida, eso sí) activa tu metabolismo y prolongará la quema de grasas. ¡Lo tienes hecho!

No quemas las calorías indicadas

Tendrás que convertirte en Pitágoras. Contar las calorías es una lata, pero para lograr tu meta resulta indispensable quemar más de lo que ingieres. Y meterte entre pecho y espalda una tableta de chocolate al día no te está ayudando mucho, precisamente.

Tus entrenamientos son escasos

¿Te ejercitas una o dos veces a la semana? Tendrás que decir adiós a la tapa de los jueves, pues los expertos recomiendan entrenar al menos cuatro veces semanales para marcar abdominales. Si, es duro, pero para hacer cocido necesitas garbanzos, ¿verdad?

Duermes mal

Tienes unas ojeras del tamaño de la Comunidad de Madrid. Eso juega en tu contra. Para empezar, pocas fuerzas vas a tener para cumplir con tu programa de ejercicios si estás más cansado que cuando salías de fiesta cuatro días seguidos. El sueño influye en la leptina, la hormona del hambre. Si no duermes ocho horas, no te sentirás saciado y correrás a saquear la nevera.

Estás estresado​

En este estado generas más cortisol, especialmente obsesionado por incrementar la grasa corporal. Así que, estás avisado, por el bien de tu tableta, deberías pararte y respirar. Nacerán tus abdominales a la vez que muere tu ansiedad.

Cuestión de genética y de edad

Pues sí, los genes marcan el camino en algunos aspectos de tu vida. ¡Si incluso la ciencia dice que tu ADN influye en lo generoso que eres! Y tu tripa no se libra. Hay personas propensas a acumular grasa en ciertas partes de su anatomía. Si tu cuerpo no sabe ni lo que son las cartucheras, pero le ha cogido cariño a esos michelines que rodean tu cintura, debes aplicarte más. Lo sentimos, tendrás que dejar a un lado las salchichas de bolsa. Una dieta baja en grasas es, sí o sí, la solución.

Metabolismo lento

Otro de los motivos por los que no debes sentirte culpable es la edad. Puedes restarte unos años cuando un conocido te pregunta, pero no puedes engañar ni a tu madre ni a tu cuerpo. El metabolismo torna más lento con el paso del tiempo, con lo que eliminar la grasa se antoja una tarea más complicada.

Ahora que ya conoces los motivos que juegan en contra de tu deseado vientre plano, ¿estás dispuesto a enmendar la situación? Tan solo necesitas ser un poco más riguroso. ¡Dale duro!

 

También te va a interesar:

7 trucos para conseguir un vientre plano

¿Qué beber para tener un vientre plano?

Comments Closed

Webs de PRISA

cerrar ventana