Estilo de vida

Los vaqueros con rotos pueden poner en peligro la salud de tu piel

09/08/2018, a las 00:01

Volvieron los 90. Varias pruebas lo confirman. Se lleva de nuevo el pantalón de tiro alto, la camiseta de cuadros atada a la cintura y aquella otra moda que tanto le costó aceptar a tus padres y a tus abuelos. Efectivamente, nos referimos a los vaqueros rotos. No sabemos qué llevaron peor tus progenitores, si comprobar cómo salías a la calle con las piernas envueltas en tela deshilachada o verte con la goma del chándal situada exactamente en la mitad de tu trasero.

Esta última tendencia no les acaba de entrar por los ojos. Ahora bien, hasta ellos mismos han claudicado con respecto a los pantalones rasgados. Alguno que otro puedes encontrar en sus armarios. La de hace más de una década fue un ensayo vital para sentar las bases del empleo de esta prenda. Si en los 90 escuchabas a Héroes del Silencio con su Chispa adecuada mientras te abrochabas estos vaqueros rotos en una de tus rodillas, hoy te quedas con Bunbury y con un agujero en cada articulación.

¿Son peligrosos los vaqueros rotos?

Que los pantalones de hoy llevan más rajas que los de entonces, es una realidad. Y si no las tienen, acabas empleando la tijera para tunearlos cuando ves que tan solo les queda una de las siete vidas. Además, no te conformas con hacer una fisura y sacar un par de hilos, no. La realidad es que cortas un buen trozo de tela, tanta que con él podrías hacerle un trajecito de manga larga a tu hijo.

Perforación más grande y un leñazo de regalo

Tu obra te ha costado ya más de un disgusto. Cada vez que te los pones, acabas introduciendo tu pie en la abertura. ¿Resultado? El agujero multiplica su tamaño y tú acabas con la barbilla estampada en el suelo. Así que, sí, esos vaqueros rotos entrañan peligro. Pero debes saber que quien puede sufrir de verdad con esta prenda es tu piel.

¿Qué le puede pasar a tu piel con esta prenda?

Tu dermis es la verdadera damnificada. Si no, que se lo pregunten a cualquiera de las chicas que publicaron en las redes sociales las imágenes que corroboran esta afirmación. En ellas podías ver las piernas de las susodichas desnudas e inundadas de ronchones colorados. Lo que estás pensando es cierto: esas rojeces estaban situadas en los mismos lugares que las ranuras de sus pantalones.

¿Dónde reside el error?

¿El fallo? Evidentemente, exponerse al sol así, tal cual, sin protección. Vamos, algo así como cuando te embadurnas el cuerpo de crema en la playa, pero te olvidas de los pies, como si fueran inmunes… En esta situación, al menos puedes enmendar el error cuando ves que tu empeine está empezando a tomar un tono cangrejo.

Con los pantalones así no percibes el proceso, no puedes comparar el color de la piel donde están los rotos con el resto de la pierna. Por tanto, el mal resulta imparable. Será ya en casa cuando caigas en la cuenta de tu metedura de pata. ¿No querías tatuarte los muslos? Pues, toma, ya puedes lucir estos particulares dibujos el resto del verano.

La buena noticia es que con tan solo un pequeño gesto podrás evitar males mayores. ¿Qué te cuesta aplicarte un poco de protector solar por toda la pierna? Especialmente, si vas a salir a la calle en esas horas en las que los rayos no tienen piedad.

Así que, apunta esta lección rápida: pantalones rotos, sí, pero con precaución.

También te va a interesar:

¿Se te encoge la ropa al lavarla? ¡Tenemos la solución!

Trucos ecológicos para cuidar tu ropa

Comments Closed

Webs de PRISA

cerrar ventana