Estilo de vida

Hiperpaternidad, una tendencia creciente que daña a tus hijos

03/10/2018, a las 00:59

La hiperpaternidad se ha convertido en una tendencia que no deja de ser tan problemática como poco recomendable. Analizamos en qué consiste y cómo puedes evitar educar de forma errónea a tus hijos.

¿En qué consiste la hiperpaternidad?

Básicamente en hacer todo lo contrario a lo que hicieron tus padres contigo. Es decir, proteger a tus hijos al máximo, preguntarles por dónde quieren ir de vacaciones y convertirlos en los amos y señores de tu hogar.

El error proviene de pensar que cuanto más se proteja al niño, mejor educado estará. Lo malo es que esta actitud solo lleva a crear a pequeños tiranos que terminarán por alterar tu vida de forma definitiva.

Es posible que pienses que quizá estamos siendo demasiado duros, pero mírate a ti mismo y piensa en cómo eres y en lo que has conseguido. Es más, ¿te preguntaban tus padres lo que te apetecía comer o te ponían el plato delante? ¿Escogías el lugar de vacaciones o te montabas en el R-12 para ir a donde tus padres deseaban?

Reacciones adecuadas y menos respuestas

Para evitar la hiperpaternidad hay diversos trucos que puedes poner en práctica:

Deja de atender a tus hijos de forma constante durante varias horas al día. No, no nos referimos a cuando está en el colegio, sino a cuando regresa a tu casa. No los conviertas en el centro de atención o en el eje sobre el que gira cualquier actividad. Ellos también necesitan aprender disciplina y respeto por sus padres. Cuanta más independencia les des, más te lo agradecerán en el futuro.

Aprende a reaccionar, pero no respondas a sus peticiones. El mindfulness puede ayudarte. Es decir, cuando comiences a aplicar estos consejos te encontrarás con que ellos quieren seguir siendo los que manden y ordenen. Te pedirán todo tipo de cosas, pero tú has de saber cómo reaccionar a cada petición y solo dar tu brazo a torcer cuando hayan hecho alguna labor que les hayas encomendado.

Tú eres la persona que debe educar a tus hijos. Ni su profesor, ni sus familiares, ni Internet van a hacerlo por ti. Por supuesto que es muy fácil dejar que se metan en la red de redes para que hagan sus deberes o para cualquier otro tipo de cuestión, pero recuerda que los modales que aprendan de ti, o de sus abuelos, los recordarán toda la vida.

Además, debes pensar que no vas a estar veinticuatro horas al día con tus hijos. Llegará el momento en el que tengan que enfrentarse a la vida sin protección alguna. Edúcales para cuando llegue ese día, enséñales los valores que consideres más oportunos, no pienses que por meter a tus hijos en una burbuja estás haciéndolo bien porque no es así.

Como te indicábamos con anterioridad, ¿qué te decía tu madre cuando ibas al parque y te habías peleado con tus amigos? ¿Cuántas veces ponías tu película de dibujos animados favorita en la televisión? ¿Qué pasaba cuando les faltabas el respeto a tus padres?

De estas preguntas, y de sus respuestas, puedes deducir cuál es el camino a seguir para evitar que tus hijos dependan de ti para conseguir alcanzar cualquiera de sus metas en la vida. Comprendemos que te dé cierto miedo que les pase algo, pero, solo en ese caso, contarán con tu ayuda para superar lo que el futuro les traiga. Mientras tanto, permite que vivan su vida de una forma cada vez más autónoma. En unos quince años te lo agradecerán.

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