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¡Cuidado con los amigos con derecho a roce! El roce hace el cariño

Álvaro Díaz
Archivado en: Pablo Alborán  •  

Hace poco en nuestro programa recibíamos la historia de Alicia que tras acabar con su amigo especial, este le había dicho que esto ya lo habían hablado y que él no le había prometido nada que ya ella no supiera.

Alicia conoció hace 3 años a un chico varios años más joven de ella, y de nacionalidad colombiana. Su relación de “amigos” ha ido viento en popa hasta ahora, se iban juntos al cine, quedaban en casa de Alicia, disfrutaban juntos de los amigos en común… nada diferente a lo que hacen dos amigos, salvo con una diferencia, que Alicia y su chico se acostaban juntos y pasaban momentos íntimos más propios de una pareja que de dos amigos que disfrutan de una amistad sana y nada toxica. A lo largo de estos años han sido varias veces las que ha salido la conversación de a dónde va esta amistad que tiene un plus de peligrosidad. Se están enamorando el uno del otro, con una diferencia muy grande, el chico de Alicia tiene un miedo terrible al compromiso y además su carácter de chaval joven de barrio le impide mostrar su cariño y amor hacia Alicia delante de sus amigos, gesto que a Alicia le duele soberanamente ya que ella no tiene ningún impedimento en contárselo a sus amigos y gritarlo a los cuatro vientos en su Facebook y en su Instagram.
Estas relaciones en las que uno no juega en igualdad de condiciones tienen un final que todos nos podemos imaginar. Cuando no se han hablado de las condiciones del juego y del riesgo que corremos siempre va a ver uno que salga perdiendo.

Ahora Alicia ya no está dispuesta a seguir con esta relación que no va a ninguna parte y que solo conseguía saciar su pasión y amor en momentos muy concretos. La relación se ha terminado. Pero aquí dejo la pregunta. ¿Quién ha perdido de los dos?