Estilo de vida

El dinero no da la felicidad y el fútbol, tampoco

28/10/2015, a las 08:02


¿Sabías que entre los futbolistas se dan más casos de depresión que entre el común de los mortales?

Así es… y lo dice un estudio elaborado por el sindicato internacional de este colectivo cuya existencia, por cierto, también es nueva para nosotros

La noticia procede de la Facultad de medicina de Ámsterdam donde Vincent Gouttebarge, Médico Jefe de FIFPro -el sindicato mundial de futbolistas- ha abanderado una investigación de la que se desprende que los jugadores profesionales sufren más depresión y ansiedad que el resto de la población e, incluso, que otros atletas de élite.

De un total de 826 jugadores que colaboraron en la encuesta, un 38% en activo y un 35% que había colgado las botas aseguró que en algún momento tuvieron que afrontar este tipo de problemas. La probabilidad de que esto ocurra se dispara -hasta cuatro veces mayor- si han sufrido tres o más lesiones graves.

El estudio, que se nutre de datos recogidos en Bélgica, Chile, Finlandia, Francia, Japón, Noruega, Paraguay, Perú, Suecia, Suiza y, por supuesto, también España,  pretende concienciar de la necesidad de un enfoque multidisciplinar en la atención de la salud del futbolista que garantice apoyo para este problema que hace años era un tema tabú.

Muchos futbolistas en nuestro país han sido objeto de rumores sobre su estado de ánimo. ¿Recuerdas los meses de tristeza de Christiano Ronaldo en el Real Madrid?

O la última temporada de Iker Casillas en el equipo blanco?

iker

Y el sufrimiento de Piqué al ser recibido por constantes pitidos a su salida a otros campos fuera del Camp Nou?

El Consejo Superior de Deportes de nuestro país también tiene algo que decir por boca de uno de sus psicólogos, Pablo del Río: «una lesión grave puede provocar estados de ansiedad y depresión, sobre todo cuando desemboca en retirada … Se le cierran las metas y los objetivos. Suele ser gente muy joven que tiene que estar preparada para soportar cargas emocionales muy altas

La investigación también apunta a otros síntomas como los problemas para conciliar el sueño (23% de los activos y 28% de los retirados), el malestar (15% y 18%), el alcohol (9% y 25%) y el hábito de fumar (4% y 11%).

 

Webs de PRISA

cerrar ventana