Estilo de vida

Increíble pero cierto: el esmalte de uñas te puede hacer engordar

04/07/2018, a las 00:18


¿Que has engordado un par de kilos en estas últimas semanas? Esta vez no tienes por qué echarle la culpa a tu atracón diario a las tres de la madrugada o a los tanques de palomitas con mantequilla que engulles cada vez que vas al cine. Si te pintas las uñas, debes saber que ya tienes excusa para justificar ese michelín que ha dado el estirón últimamente.

Suena aún menos creíble que aquello de “mi perro se ha comido mis deberes”, pero estudios científicos han demostrado que el esmalte tiene el superpoder de aumentar la cifra de tu báscula. Ahora no solo tienes que luchar contra el azúcar, sino que quizá te plantees sacarle la lengua a la manicura…

El culpable de todo

“Antes muerta que sencilla”, te repites cada fin de semana. Salir con las uñas sin pintar es para ti como ir a comprar el pan en cueros. Eso sí, la vida es eso que pasa mientras esperas a que se te seque el barniz. Hasta ahora pensabas que ese tiempo mirando las musarañas era la única parte mala de acicalar tus manos. Nos empeñamos en embadurnar nuestro cuerpo con potingues para multiplicar nuestra belleza sin caer en la cuenta de que no hay nada como la naturalidad.

Es el mensaje del Trifenilfosfato o TPHP, la sustancia que aporta flexibilidad a tu pintauñas, pero que puede hacer que subas de peso. Este ingrediente que se emplea como relleno plástico de los muebles interfiere en las hormonas y en la producción de células grasas, provocando este inesperado, y temido, resultado.

No es ominpresente

Eso sí, hay que decir que no se encuentra en todas las lacas, sino, aproximadamente, en la mitad. Así que, tampoco hace falta entrar en histeria. La próxima vez que quieras comprarte ese esmalte fucsia, estate atento a sus componentes. Este es un consejo válido para tu alimentación. Ser consciente de qué llevan esas rosquillas hará que les hagas la cruz. Tu cintura te lo agradecerá.

No saques las cosas de quicio

Por otro lado, si ese rojo pasión lleva consigo al enemigo, puedes aplacarlo con una capa de protección antes de aplicarlo. ¡Funcionará como un auténtico escudo! Y, por cierto, se aconseja evitar los tonos claros, pues, al parecer, son camaleónicos; en ellos no se detecta tan fácilmente este ingrediente.

El estudio

A esta conclusión no se ha llegado por ciencia infusa. Pero sí por la ciencia. Un grupo de investigadores de la Universidad de Duke estudió los efectos de esta sustancia en el metabolismo. Los expertos afrontaron este proyecto a sabiendas de que este ingrediente produjo problemas reproductivos y de desarrollo en ciertos animales. Por tanto, era necesario saber cuáles eran los resultados en humanos.

Los voluntarios

Un total de 26 voluntarios participaron en este estudio cuya metodología fue la siguiente: analizar la orina antes y después de pintarse las uñas con una laca que contenía un uno por ciento de la sustancia maldita. Seis horas más tarde, 24 de ellos procesaron esta sustancia. Cuatro horas después de eso, la totalidad presentó niveles casi siete veces más altos en su organismo.

Como ves, el riesgo de engordar gracias al maldito fosfato de trifenilo existe, pero teniendo cuidado, ganarás el mismo peso que oliendo una tarta de chocolate. Y, si no, siempre te quedarán las uñas postizas, que para algo están, ¿no? (aunque con precaución, eso sí). O, por supuesto, ir con los dedos desnudos. Vamos, que tampoco hay que llevarse las manos a la cabeza… ¡que aún no se han secado tus uñas!

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