Pablo Alborán y Pablo López

El reencuentro de Pablo Alborán y Pablo López dos años después

Han vuelto a unir sus voces tras dos años sin verse

Ana Pérez
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La Voz ha provocado uno de los reencuentros más deseados en televisión: el de Pablo Alborán y Pablo López.

Era La Gran Final del programa, motivo más que suficiente para que Pablo López fuese uno de los invitados de la noche para no perderse una gala mágica. Además, la finalista de Alejandro Sanz ha cantado junto a él para interpretar La niña de la linterna. 

El tema fue interpretado desde el piano y llenó al público de emoción. A este precioso momento se le sumó la actuación junto a Pablo Alborán de Peces de ciudad.


Tras la función, el cantante de Soy Capaz quedó rendido ante su amigo y le dedicó unas bonitas palabras: «Te quiero y te admiro, y ya sabes que eres un genio para mí». 

Por parte de López, quien se mostraba muy emocionado, confesó que «No nos hemos visto en dos años, pero hemos hablado mucho y hemos intercambiado música. Qué bonito es recuperarnos con un piano de por medio». 

A pesar de haber estado dos años sin verse, es evidente la complicidad que tienen encima de un escenario. Su amistad perdura y la música es la mejor aliada para poner en práctica este cariño entre ‘los Pablos’

 

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Alborán dejó en la publicación: «Sobran las palabras..te quiero».

Los trabajos anteriores entre Pablo Alborán y Pablo López

Hace dos años, coincidiendo ser el tiempo que llevaban sin verse, ambos artistas malagueños compartieron una pieza juntos. El motivo fue rendir tributo a Joaquín Sabina. Los dos comparten sensaciones musicales similares y comparten la misma admiración el uno por el otro.

Peces de ciudades, la canción interpretada en su reencuentro en La Voz, es la primera y única colaboración que han realizado juntos. ¿Surgirá algún otro tema tras este acercamiento?

Peces de colores

Se peinaba a lo garçon
La viajera que quiso enseñarme a besar
En la Gare d’Austerlitz
Primavera de un amor
Amarillo y fugaz
Como el sol del veranillo de San Martín
Hay quien dice que fui yo
El primero en olvidar
Cuando en un si bemol de Jacques Brel
Me perdí Dans le port d’Amsterdam
En la fatua Nueva York
Da más sombra que los limoneros
La estatua de la libertad
Pero en Desolation Row
Las sirenas de los petroleros
No dejan reír ni llorar
Y en el coro de Babel
Desafina un Español
No hay más ley (No hay más ley) que la ley del tesoro
En las minas del Rey Salomón
Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel
Por mis sueños va, ligero de equipaje
Sobre un cascarón de nuez
Mi corazón de viaje
Luciendo los tatuajes de un pasado bucanero
De un velero al abordaje, de un no… de un no te quiero querer
Y, cómo huir cuando no quedan islas para naufragar
Al país donde los sabios se retiran
Del agravio de buscar labios que sacan de quicio
Mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen
El cristal de los acuarios de los peces de ciudad
Que perdieron las agallas
En un banco de Morralla
En una playa sin mar
El dorado era un champú
La virtud, unos brazos en cruz
Y el pecado una página web
En Comala comprendí
Que al lugar donde has sido feliz
No debieras tratar de volver
Cuando en vuelo regular
Yo pisé el cielo de Madrid
Me esperaban dos pies en el suelo
Que no se acordaban de mí
Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel
Por mis sueños va, ligero de equipaje
Sobre un cascarón de nuez
Mi corazón de viaje 

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