
Una de las tendencias que ha cobrado mayor fuerza en los últimos tiempos es el speed dating. Se trata de una dinámica en la que los participantes tienen breves encuentros cara a cara con diferentes personas en una misma noche. Aproximadamente cada pareja tiene 5 minutos para hacer preguntas que le inquieten y le ayuden a conocer mejor a la otra persona. Este formato, que parecía haber quedado en el pasado, ha vuelto con fuerza en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, donde se organizan eventos temáticos por edades, intereses o incluso profesiones.
Además de esta última opción, los clubes de lectura, los talleres creativos y las actividades culturales se han convertido en espacios ideales para conocer gente con intereses similares. Según estudios, conectar con gente a través de sus gustos hace que se generen vínculos más profundos que un simple match a través de una app.
Otra vía cada vez más popular es el deporte. Grupos de running, senderismo, clases de yoga o baile no solo promueven la salud física, sino también la social. En Madrid, por ejemplo, existen comunidades de runners o de yoga, entre otros, que organizan encuentros semanales al aire libre.
Para quienes buscan una conexión más profunda basada en valores, el voluntariado es una opción excelente. Participar en proyectos solidarios, medioambientales o educativos permite conocer personas comprometidas, generosas y con sensibilidad social. Además, el entorno colaborativo favorece la creación de vínculos genuinos.
Las agencias de viajes también han detectado esta necesidad y han comenzado a ofrecer viajes para solteros o experiencias grupales donde el objetivo no es necesariamente encontrar pareja, sino compartir momentos con personas afines. Desde escapadas rurales hasta rutas gastronómicas, estas propuestas fomentan la convivencia y la conexión espontánea.
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