
Elige tu favorita y mándasela a tu padre, al padre de tus hijos o a quien quieras dedicarle un feliz día. ¡Conseguirás sacar a relucir la mejor de sus sonrisas!
«En las fiestas no te vi jamás, las pasamos siempre con mamá, el trabajo te alejaba un día y tu soledad la hacía mía, que no haría yo, para darte el tiempo que pasó. He aprendido a entregarme como tú, arriesgándolo todo y más aún, he aprendido tu coraje, y he entendido tus típicas manías que ahora son para mí tu gran virtud, pues la meta de mi viaje eres tú».
«Que desbancas a los sabios y maestros, no me caben tantas ganas de ser la mitad que tú. Solo voy a preguntarte que si aún estoy a tiempo de jugar con tus aviones de papel, que volabas en el parque, tengo tanto orgullo dentro, que si estás, te juro que vuelvo a nacer, vuelvo a nacer. Sabe hacer que te reflejes, que dibujes un caballo en el mantel».
«Y, últimamente, tengo la extraña sensación de tener los pies en el aire y me da miedo perderme entre tanto aplauso y entre tanta gente, y me da miedo querer acercarme en momentos tan hostiles. Quiero volver, donde están mis raíces, donde está quien me vio crecer. Quiero volver, donde están mis raíces, donde están, donde están mis padres»
«Hablas del futuro cuando no hay certeza, miedos susurrando dentro de mi cabeza, secretos que guardo en el cuerpo pesan, cuántos sueños rotos que dejé en mi pieza. Mi mamá me dijo: Tené valentía, la ciudad es grande y puede ser fría, las calles están llenas de gente vacía, hay luces de noche, oscuro es el día. Y nada va a cambiar, ni la ciudad y su furia o la calma del mar, y todo va a pasar como la angustia se va al verte despertar».
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