Para las personas que llevan gafas, mantener a raya la graduación de las gafas es una tarea clave para poder cuidar en todo momento de su salud ocular y saber si ya ha llegado el momento de acudir a la óptica para realizar una revisión con la que saber si ha llegado la hora de cambiar los cristales.
Loading ...
Por eso, hoy desde Cadena Dial queremos ofrecerte 5 trucos caseros con los que, desde la tranquilidad de tu hogar, podrás hacer unas comprobaciones previas para intentar deducir si las dioptrías de tu graduación han cambiado con respecto a la última vez que acudiste a ver a tu especialista.
Getty
5 trucos para averiguar si debes chequear la graduación de tus gafas
Haz la prueba de la distancia con tu teléfono: Coge tu móvil y obsérvalo desde diferentes distancias. Si pierdes nitidez antes de lo habitual o sientes que puedes leer las letras cuanto más lo alejas es probable que la graduación de tus gafas haya cambiado considerablemente.
Comprueba la calidad de visión con cada uno de tus ojos: Tapando uno de ellos, mira un texto y comprueba la calidad con la que eres capaz de leerlo. Posteriormente tapa el otro ojo y si compruebas que existe una diferencia notable entre uno y otro es que necesitas acudir a tu oculista de confianza.
La prueba de la línea: Dibuja una línea completamente recta en un papel con un rotulador negro o utiliza un objeto que sea completamente lineal, como el marco de una puerta. Si al observarlo con detenimiento sientes que está torcida, ondulada o que se dobla, puede ser una señal de que tu graduación está descompensada.
El filtro blanco y negro: Con una imagen en blanco y negro en la que haya texto fíjate en como percibes los colores. Si el negro se torna en un tono más grisáceo puede indicar que tu agudeza visual está disminuyendo.
Compara con tus gafas antiguas: Póntelas durante 30 segundos y rápidamente cámbialas por las actuales. Si notas poca diferencia tu graduación no habrá cambiado, pero si notas un gran cambio vuelve a tu óptica.