
Para quienes optan por no vestir de gitana, la Feria ofrece múltiples opciones igual de acertadas. Los vestidos midi de inspiración flamenca, con volantes suaves o mangas abullonadas, se consolidan como una alternativa cómoda y sofisticada. También funcionan conjuntos de falda larga y blusa, siempre en tejidos fluidos y colores vivos. El calzado, eso sí, debe ser práctico: cuñas de esparto o sandalias de tacón ancho se imponen para resistir largas jornadas entre casetas.
A continuación, os dejamos ocho looks para ir al Real de la Feria:
Vestido midi fluido de lunares pequeños, ya sean blancos y negros, o de algún otro tonto. De corte recto o ligero (que no tenga volantes). Puedes acompañarlo con unas cuñas de esparto o con unas sandalias finas. Bolso de rafia estructurado con pendientes dorados medianos y pulsera rígida sencilla.
Top fluido con manga francesa acompañado de pantalón palazzo a juego. Puedes optar por un conjunto de dos piezas con estampado o de un solo color, además es ideal si juegas con la geometría. De calzado puedes optar por unas sandalias o unas cuñas de madera. Un bolso bandolera pequeño, acompañado de unos pendientes largos finos.
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Vestido camisero midi en color liso: verde botella, azul Klein o teja acompañado de un cinturón para marcar cintura. Acompáñalo de unas sandalias de tacón o un mocasín destalonado. Bolso tipo saddle o baguette con pendientes de diseño artesanal.
Una blusa especial, ya sea con bordados sutiles o con mangas especiales con una falda midi satinada o plisada. Súmale unas sandalias de tiras finas o unas alpargatas elegantes. Además, añádele un bolso clutch pequeño o unos pendientes de color.
Un traje de pantalón amplio a juego con una blaizer de lino es ideal para la temperatura y cumple a la perfección con la forma de vestirse en la Feria de Sevilla. En cuanto al calzado, unas sandalias o unas cuñas siempre quedarán ideales. Para los complementos, un bolso shopper pequeño, un collar fino y unos pendientes mini.
Un mono largo fluido con escote en V o una espalda abierta, que sea de un color liso o un estampado discreto. De calzado volvemos a lo mismo: una sandalia de tacón o una cuña alta para estilizar.
Una falda larga fluida con una blusa o un top de crochet fino a conjunto con unas sandalias plana de piel o una alpargata tradicional. Un bolso de flecos y un collar largo con un sombrero tipo canotier.
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