
En ocasiones, la fama tiene sus consecuencias: las giras, los conciertos y otros compromisos hacen que las agendas de los artistas estén siempre llenas. Tanto es así que Alejandro Sanz confesaba en su reciente entrevista en Lo de Évole una tradición familiar muy especial con la que busca compartir más tiempo con sus hijos y asegurar momentos de calidad junto a ellos.
El periodista iniciaba una charla muy íntima con el madrileño, en la que quiso profundizar en cómo ha logrado compaginar su carrera musical con su vida familiar. «¿Y has podido jugar con tus hijos?», preguntaba. A lo que Sanz respondía, con cierto tono melancólico: «Con los mayores, no tanto. Todavía no era consciente de lo importante que es jugar con los hijos».
Esta reflexión marcó un punto de inflexión en el artista, que decidió tomar medidas y establecer una tradición inquebrantable, la de viajar solo con sus hijos para disfrutar de ellos: «Entonces, lo que hago cuando viajo, porque yo viajo con ellos (me gusta al año viajar una o dos veces), los cinco solos. Yo con ellos y nadie más», explicaba.
El intérprete también profundizó en el significado de estas escapadas, más allá del ocio y poniendo en valor su importancia: «No estaba disfrutando de las cosas, estaba cumpliendo horarios, haciendo las cosas de una forma… sabiendo que cada uno hace su papel, y eso te va distanciando de la realidad. Estos viajes, aparte de disfrutarlos, son una forma de que aprendamos los cinco a convivir de una manera más natural, sin ayuda de nadie y con esa espontaneidad que creo que se ha ido perdiendo».
Una experiencia muy íntima que nos deja claro la importancia de sacar tiempo para nuestros seres queridos, y nos acerca al lado más humano del músico.
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