
Estamos entrando en verano y comienza a notarse en las temperaturas. Estamos ante la posible primera ola de calor en la que muchas ciudades españolas llegarán a los 40 grados. Se esperan “temperaturas entre 5 y 10 grados superiores a las normales para esta época del año, tanto de día como de noche, e incluso más de 10 grados por encima de lo normal en puntos de la mitad norte”, ha señalado Rubén del Campo, portavoz de la Aemet.
Es importante mantenernos frescos de la mejor manera que podamos y cubrirnos de las radiaciones solares. Sin embargo, existe un sector de la población que está sufriendo desde hace semanas el avance de las altas temperaturas: los niños. Hay muchos colegios que no están climatizados frente al calor. Muchos niños llegan cada mañana a aulas ‘ardientes’ y pasan horas en espacios reducidos que no cumplen los requisitos de climatización.
Para intentar afrontar esta situación de manera un poco más leve, os ofrecemos 5 consejos para proteger a los niños y niñas de las altas temperaturas y la futura ola de calor.
Parece muy obvio, pero muchas veces no caemos en si el tejido de la ropa o los colores nos provoca tener aún más calor. Apuesta por tejidos ligeros y transpirables, como el algodón, y colores claros. El color negro está prohibido hasta nuevo aviso. El uso de gorras y sombreros en lugares como el parque ayuda a limitar la exposición a la radiación solar mientras ellos juegan tranquilos.
Es importante que beban mucho líquido, y en especial, mucha agua. Se debe beber antes, durante y después de exponerse a las horas de calor extremo. También hay pequeños trucos, como reducir ingerir comidas calientes, para reducir el calor corporal.
Jugar y mantenerlos distraídos en esta época es vital para los niños; sin embargo, hay que hacer un pequeño sacrificio y hacer pequeñas modificaciones en su horario. Sería conveniente evitar prácticas de mucho esfuerzo en la franja horaria de las 12:00 a las 16:00 horas. Aunque sea a horas más tardías, igualmente ellos deberían hacer descansos cada 30 minutos para que el cuerpo se relaje y se adapte al calor.
En este caso, el tramo horario es indiferente; los vehículos acumulan el calor rápidamente, alcanzando temperaturas internas muy peligrosas, incluso con las ventanas abiertas.
Siempre que sea posible, que su trayecto sea por caminos con sombra y que su actividad extraescolar sea en espacios sombreados. Pueden buscarse sombrillas, toldos o carpas como aliados para que ellos puedan jugar y descansar tranquilamente.
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