
«Lo que pasó esa noche tiene una explicación médica, se llama burnout, y para que todo el mundo pueda entenderlo es un colapso absoluto de los sentidos», explicó. El artista confesó que llevaba «muchísimos años trabajando sin parar», encadenando viajes, aeropuertos, conciertos y noches fuera de casa, hasta que llegó a un punto en el que no pudo seguir.
Antonio Orozco reconoce que apenas conserva recuerdos de aquel concierto. «Después de un conciertazo, del que no me acuerdo de nada, pero sí lo he leído, tengo un momento vital de colapso absoluto. No puedo seguir más«, relató durante la conversación.
Con el paso del tiempo, el cantante ha cambiado la forma de mirar aquel episodio. Lejos de quedarse únicamente con el sufrimiento, considera que fue el inicio de una nueva etapa. «El problema fue la solución», aseguró, una reflexión que también recoge en Inevitablemente yo, el libro en el que repasa algunos de los momentos que han marcado su trayectoria personal y profesional.
No es la primera vez que el artista procedente de Barcelona habla de este proceso. En anteriores entrevistas ya había explicado que necesitó detener su actividad porque había alcanzado un límite físico y emocional. Ahora, con la perspectiva que da el tiempo, insiste en que aquella pausa fue necesaria para recuperar el equilibrio.
El burnout, también conocido como síndrome de desgaste profesional, es un estado de agotamiento físico, mental y emocional provocado por un estrés sostenido en el tiempo. Aunque suele asociarse al entorno laboral, también puede afectar a profesiones con una elevada exigencia física y emocional, como la de los artistas.
En el caso de los cantantes, las giras, los desplazamientos constantes, los cambios de horario, la presión de los directos, la exposición pública y la dificultad para desconectar pueden favorecer ese desgaste. Tal y como explica Portal de la Música en Vivo, la industria musical combina largas jornadas, temporadas de intensa actividad y una exigencia continua por mantener el rendimiento, factores que aumentan el riesgo de sufrir burnout.
MÁS SOBRE: