
El cantante compartía la experiencia a través de un emotivo post en Instagram en el que explicaba cómo, tras conocer la casa por primera vez, pasó a sentirse parte de ella. «Aquí se alojan familias que llegan a sentir el amor de un hogar fuera de su hogar, aun pasando probablemente por una de las situaciones más complicadas de sus vidas», escribía.
El vínculo de Antoñito Molina con la Casa Ronald McDonald ha ido creciendo hasta convertirlo en embajador oficial. Un reconocimiento que le llena de orgullo y responsabilidad y que se materializa de una forma muy especial. Una de las habitaciones del centro lleva el nombre de su canción, El Club de los Soñadores.
«Me quedo por supuestísimo mucho más con que mis canciones tengan el título de una habitación de esta casa tan maravillosa», confesaba el artista durante su visita. Tanto es así que decidió llevar guitarras y convertir ese espacio en una auténtica habitación de la música, donde la magia y la ilusión puedan acompañar a quienes más lo necesitan.
Durante el encuentro, Antoñito cantó para los niños, firmó libretas, compartió risas y dejó huella con su cercanía. Una de las miembros de la casa le dedicó unas palabras llenas de gratitud: «Le damos las gracias de todo corazón porque para nosotros es un segundo hogar. Esos momentos que nos regalas nos despejan y nos dan cariño».
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