
Según la revista Glamour, estos productos, también conocidos como body mists o brumas corporales, se han convertido en uno de los grandes fenómenos de belleza de la temporada. Su éxito está en conseguir oler bien de una forma más ligera, refrescante y cómoda, especialmente cuando las altas temperaturas hacen que los perfumes intensos puedan resultar demasiado pesados.
A diferencia de los perfumes tradicionales, las brumas cuentan con una concentración menor de ingredientes aromáticos, por lo que ofrecen una sensación más suave sobre la piel. Esto hace que muchas personas las elijan para utilizar varias veces al día, después de la ducha, tras hacer deporte o como un pequeño toque de frescura durante la jornada.
Una de las claves del éxito de las brumas está en la variedad de aromas disponibles. Las firmas de belleza han apostado por composiciones muy asociadas al verano, con notas frutales, florales y dulces que recuerdan a vacaciones, playa y días soleados.
Además, muchas marcas han apostado por formatos fáciles de llevar en el bolso, algo que ha ayudado a que las brumas ganen popularidad entre quienes buscan poder renovar su aroma en cualquier momento.
Aunque las brumas corporales son las grandes protagonistas del verano, existe otra versión que también está ganando seguidores: las brumas capilares.
Estos productos están diseñados específicamente para perfumar el cabello sin dañarlo y se han convertido en una alternativa para quienes quieren mantener una melena con buen olor durante más tiempo. Algunas fórmulas incluyen ingredientes que ayudan a controlar el encrespamiento o aportan sensación de suavidad y brillo.