
Según los datos oficiales del Ministerio de Sanidad, en 2024 se notificaron más de doscientos casos y en 2025 la cifra ha seguido aumentando. Los expertos señalan varios factores detrás de este escenario, como el impacto que tuvo la pandemia en los programas de vacunación y la pérdida de seguimiento en algunos grupos de población. Todo ello ha despertado una duda cada vez más común: ¿estoy realmente protegido frente a enfermedades como el sarampión, el tétanos o la rubéola?
La vía más directa para comprobarlo es la cartilla de vacunación, el documento que se entrega en la infancia y donde quedan registradas las dosis recibidas y las fechas. Aunque muchas personas la han extraviado con el paso del tiempo, sigue siendo una referencia clave cuando se conserva.
Si no tienes la cartilla, el siguiente paso es acudir al médico de atención primaria. Los centros de salud pueden consultar el historial de vacunación siempre que la información esté digitalizada. Además, muchas comunidades autónomas permiten acceder a estos datos desde el móvil.
Aplicaciones como Tarjeta Sanitaria Virtual en Madrid, ClicSalud+ en Andalucía o La Meva Salut en Cataluña permiten revisar y descargar las vacunas administradas. Cada comunidad cuenta con su propio sistema, pero el funcionamiento es similar.