
Perros, gatos, tortugas o conejos, seguro que muchos habéis contado con algunos de estos animales como mascotas; sin embargo, está creciendo una nueva tendencia en la que los usuarios optan por tener en su casa una especie animal más inusual y que puede resultar más peligrosa de lo que piensan. Me estoy refiriendo a la moda de tener hormigas como mascotas, pero no cualquiera, sino algunas que son traídas de forma ilegal desde África.
Ocultas en diminutas cápsulas, miles de hormigas viajan de África a Europa de manera ilegal. Dentro de la especie, una de las hormigas más demandadas es la cosechadora africana, atractiva por su característico tamaño y su intenso color rojo. De hecho, el coste de una reina de esta especie puede ascender a más de 200 euros.
Observar cómo crecen estos insectos y van construyendo sus nidos es un hobby que cada vez está más de moda, que es muy común en China y está algo extendido en Europa. Sin embargo, los expertos advierten: hay que ser responsable, sobre todo con las especies exóticas.
«Casi todos son por entrada en puertos de plantas ornamentales, madera; todo este tipo de componentes hace que entre y desde vía puerto hasta donde llegue puede tener una o varias colonias», explica Carlos del Pico, Director de Anthouse y Miembro Comité Hormigas Invasoras Asociación Ibérica de Mirmecología.
«Esta situación pasa desapercibida hasta que no hay un daño ecológico importante o hasta que no haya repercusiones para el ser humano o la ganadería no detectamos esta problema», afirma Isaac García, Responsable de Control Vectorial, Rentokil Initial España y Lokímica.
En España está muy controlada la venta de especies consideradas como invasoras, aunque no impide su entrada: «Estas mega colonias pueden extenderse kilómetros y kilómetros y desplazar literalmente otras especies de hormigas, insectos, o incluso producir daños sobre otros tipos de fauna de mayor tamaño como pueden ser mamíferos o aves», señala García.
Es más, en Andalucía se encuentra la peligrosísima hormiga de fuego argentina, tal y como asegura Del Pico, «no solo pica a los humanos y genera alergias sino también animales».
Es por eso que hay que tener cuidado, ya que es importante criar, cuidar y aprender de las hormigas si tenemos en casa, pero siempre sin poner en riesgo nuestro ecosistema comprando estas especies ilegales.