
En esos momentos, algunos artistas han encontrado en la música la forma de darle sentido a lo que duele. Y es ahí donde aparecen títulos que ya lo dicen todo desde el primer instante: A contraluz, A contratiempo o A contracorriente. Tres canciones que, desde perspectivas distintas, reflejan situaciones que parecían ir en contra de quienes las vivían.
En este tema Fito y Fitipaldis retratan un recuerdo que permanece aunque el tiempo pase. La canción, publicada en 2025 como uno de los adelantos del disco El monte de los aullidos, habla de un amor breve pero intenso que dejó huella. La letra utiliza la imagen de una vieja foto guardada en la cartera para simbolizar ese instante que, aunque acabara mal, sigue siendo valioso. De hecho uno de los mensajes más claros del tema es que incluso los errores o los momentos difíciles pueden convertirse en aprendizaje.
El protagonista lo asume con una mezcla de nostalgia y aceptación. Lo que parecía un desastre también sirvió para crecer. Una forma de mirar al pasado, literalmente ‘a contraluz’, donde la sombra y la luz conviven.
La artista convierte esa descoordinación emocional en una reflexión sobre las relaciones y cómo, muchas veces, lo que sentimos no encaja con lo que se espera de nosotros.
Algo parecido sucede en A contracorriente de El Canto del Loco, aunque desde una perspectiva más vitalista. La canción plantea una idea clara. Vivir siguiendo lo que uno siente, incluso cuando eso significa ir en dirección opuesta a los demás. En lugar de adaptarse a lo establecido, el mensaje es avanzar aunque el camino resulte más difícil.
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