
Durante la entrevista, el cantante habló sobre su próximo reto en el teatro musical dando vida a El Zorro, la exigencia física de los ensayos y los nervios de subirse a las tablas a partir del 25 de noviembre. Sin embargo, los momentos más comentados de la noche no fueron esos, sino que llegaron de la mano de sus confesiones más personales: desde un divertido accidente publicitario con uno de sus célebres perfumes hasta un sonado despiste en plena calle que casi acaba en lío.
El cantante reconoció que las jornadas de trabajo le dejan exhausto y con agujetas en todo el cuerpo, ya que la obra incluye complejas secuencias de acción e incluso acrobacias aéreas. «Hoy he estado ensayando caídas», explicó.
A pesar de que padece de vértigo, asegura que la exigencia del directo se lo hace olvidar: «Esto es como cuando trabajaba en la obra en un tejado, no podía tener vértigo y cuando uno no lo puede tener, no lo tiene».
En esa línea, y respecto a su agenda de trabajo, el cántabro aclaró que ofrecerá cuatro pases del musical por semana (de jueves a domingo), reservando los primeros días para encerrarse a grabar en el estudio: «Al año que viene sacaremos nueva música. Si queréis, tenéis Busta para rato».
.@david_busta confirma que el año que viene tendremos nueva música #BustamanteEH https://t.co/XEI1YKi26b
— El Hormiguero (@El_Hormiguero) October 7, 2026
Como no podía faltar, no se olvidó de hablar de su línea de fragancias y desveló que en su nuevo hogar tendrá un rincón especial para exhibirlas: «Estoy haciendo una casa. He hecho una hornacina, dentro de una pared, un empotrado con una luz led para poner los perfumes y que esté bien iluminado». Aunque matizó que tras dos décadas en la industria no representa su principal entrada económica, rememoró un cómico incidente durante un rodaje publicitario: «Me dijeron que me echara, no miré a donde estaba apuntando el pitorrillo y me lo eché en un ojo».
Entre los momentos más insólitos de la entrevista destacó la fuerte presión mediática a la que estuvo sometido el de San Vicente de la Barquera. Confesó que durante años convivió con cinco coches de fotógrafos apostados de forma permanente en su casa, siguiéndole las 24 horas del día. En una ocasión, agobiado por perder su intimidad, intentó marcharse en su vehículo mientras los periodistas no dejaban de bombardearle con preguntas. Con los nervios a flor de piel, notó que la moto no arrancaba y comenzó a encenderse cada vez más.
.@david_busta estuvo a punto de robar una moto #BustamanteEH https://t.co/8WHjF5MzI6
— El Hormiguero (@El_Hormiguero) October 7, 2026
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