
Por otro lado, la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) asegura que la principal razón por la que los nuevos conductores se muestran reticentes a dar el paso estaría directamente relacionada con el funcionamiento del sistema actual.
A favor de la electrificación del parque automovilístico, la Unión Europea aprobó en octubre del año pasado la Directiva 2025/2205, con el objetivo de facilitar que los conductores que deseen obtener el carnet con un automóvil automático puedan optar posteriormente a conducir vehículos con cambio manual, siempre que realicen un curso práctico de siete horas de duración impartido por las propias autoescuelas.
El curso consistirá en evaluar distintas aptitudes al volante, entre ellas, el correcto estacionamiento, tanto en pendientes como en llano; la capacidad para frenar de forma adecuada y con precisión; la realización de maniobras marcha atrás sin salirse de la vía, así como los cambios de sentido, tanto hacia delante como hacia atrás.
No obstante, aunque esta nueva normativa entró en vigor en 2025, los Estados miembros disponen hasta el 26 de noviembre de 2028 para transponer la directiva a sus respectivas legislaciones nacionales, mientras que su aplicación general tiene como fecha límite el 26 de noviembre de 2029.
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