
El intérprete de Pueblo salvaje se convirtió en el encargado de inaugurar el formato con uno de sus últimos temas, Oh, si pudiera, acompañado de una actuación que no dejó indiferente a nadie, pues el andaluz apostó por una escena en la que sus bailarines caían al suelo por el impacto de las balas y que terminaba con una niña ondeando una bandera blanca como símbolo de la paz.
Tras finalizar su show, Carrasco compartió con el presentador del programa, Jesús Vázquez, una profunda reflexión sobre el propósito que esconde el sencillo: «Hay canciones que sirven para denunciar y para luchar por la dignidad de las personas, y creo que lo que hemos representado aquí de esta manera tan cruda no es otra cosa que la realidad que se vive en muchos lugares y que mucha gente sufre».
Por otro lado, Ana Belén se unió a la causa con su interpretación de Solo le pido a Dios, que se ha convertido en un canto por la igualdad y la justicia. De hecho, su mensaje inicial es claro: «Solo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente», un verso que hace un llamamiento a la empatía universal.
Así lo afirmó la madrileña, haciendo referencia al contexto actual: «Es una canción que habla de eso, de todo ese horror que, diariamente, mañana, tarde y noche, observamos».