
Lejos de ser una obligación como en algunas discotecas, estos códigos de vestimenta funcionan como una simple invitación a entrar en el mundo de la artista. Los colores, los tejidos, los accesorios o incluso el maquillaje ayudan a trasladar la identidad de una era musical al recinto del concierto. El resultado es una imagen en la que escenario y grada parecen hablar en el mismo idioma.
El dress code genera un sentimiento de pertenencia y favorece que los asistentes compartan una experiencia común. También tiene un importante componente social, ya que muchos seguidores preparan sus estilismos con semanas de antelación y los muestran en redes antes incluso de que empiece el concierto. Así, el evento comienza mucho antes de que suene la primera canción.
@isalondo._Amiga el video que estábamos esperandoooooooooooo♬ sonido original – Londooo
Uno de los ejemplos más recientes es el de Morat. Para su Ya Es Mañana World Tour, la banda colombiana ha creado «El Traje Que Traje», un dress code que conecta directamente con el concepto de esta nueva etapa musical. El traje, asociado tradicionalmente a la adultez y a momentos importantes de la vida, se convierte en una forma de representar el paso del tiempo, crecer y enfrentarse a los cambios. La propuesta busca que cada persona pueda reinterpretarla a su manera con prendas como una camisa, una corbata o cualquier elemento que encaje con su propio estilo.
@revista_hola ¿Todavía no tienes look para el concierto de Aitana en Madrid ? Te mostramos cómo puedes conseguir un estilo ‘Metamorfosis’ en 5 minutos ¡Toma nota! ✍️ #aitana #metamorfosisseason #cuartoazul #revistahola ♬ sonido original – Revista ¡HOLA!
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