
Sin embargo, este presente llega después de un periodo de profundas dudas personales y profesionales.
Tras finalizar su última gira, Ana se enfrentó a una pregunta que nunca antes se había formulado con tanta intensidad: si debía continuar o no. «Después de mi última gira estuve a punto de tirar la toalla», ha reconocido para la revista Lecturas. Coincidiendo con sus 65 años, la cantante llegó a pensar que tal vez su etapa en la música había terminado.
A pesar de llevar una gran carga musical, la cantante llegó a pensar los motivos por los que pudo dejar la música: «Yo decía: ‘¿Qué más voy a contar que no haya contado ya en estos años?'».
No es la primera vez que el vértigo llama a su puerta. Ya en 1998, cuando José María Cano anunció su salida de Mecano, sintió que todo podía terminar pero siguió su camino en solitario. «No fue fácil, y sigue sin serlo. Pero por eso cuando recibes estos premios los ves como un empujón para seguir adelante?», pensó entonces. Pero aquel final fue, en realidad, el principio de una sólida carrera en solitario.
Hoy, décadas después, la historia se repite con un giro inesperado: en medio de las dudas, ha cumplido uno de sus grandes deseos, el de implicarse más en la escritura de sus propias canciones. Una ilusión renovada que ha sido clave para no rendirse.