
Si el propio Bisbal no ha podido evitar revivir su himno mundialista en uno de sus concierto cuando la Roja se hacía con una victoria, ¿cómo vamos nosotros a olvidarnos de este temazo? A través de su perfil de instagram, ha querido gritar a los cuatro vientos (y a sus millones de seguidores) dos videos que ha resubido a sus stories y que son, literalmente, pura vida.
El “subidón” de energía ha llegado por partida doble. Por un lado, con la adrenalina arrolladora en el gimnasio de la mano de Paloma y su equipo de zumba. Conjuntadas todas con camisetas rojas y con el complemento perfecto para brillar: una coreografía perfecta al ritmo de la versión en español del tema para calentar motores antes de la gran final que proclamará a España o Argentina como la ganadora de la Copa del Mundo 2026.
Pero el verdadero “pellizco” en el corazón (de esos que te emocionan sin saberlo y sin darte cuenta) ha llegado desde la Residencia La Maresma (Calella, Barcelona).
Con los nervios, la emoción a flor de piel y con las banderas listas, nuestros mayores demostraron que la pasión por el fútbol, por el Mundial y por Bisbal no entiende de edades. Verlos sonrientes mientras uno por uno corona un verso de la canción es sin duda un momento de ternura. Este vídeo deja clara una cosa: ver a este grupo de mayores vivir el momento con esa ilusión intacta y bailar al son del almeriense es la definición gráfica de que la música es la mejor de las medicinas.
“¡Unidos! Seremos grandes, seremos fuertes”, rezaba el lema que acompañaba a estos emotivos bailes que el propio Bisbal ha querido aplaudir públicamente.
Que un artista de la talla de David Bisbal se detenga a aplaudir estos pequeños trozos de vida de sus seguidores es lo que le hace verdaderamente gigante.
A tan solo unos días de la gran y definitiva cita mundialista, donde la tensión cada vez se palpa más en el ambiente, estos dos vídeos nos recuerdan que lo bonito del camino es vivirlo juntos. Unidos, “grandes y fuertes”, tal y como dice la letra.