Florista

El listado de profesiones que la IA tiene más difícil de sustituir: florista, tapicero o ebanista

Un análisis de la Oficina de Estadísticas de Estados Unidos señala los trabajos menos expuestos a la Inteligencia Artificial

Alba García-Fogeda

La IA ya forma parte de muchas tareas que hacemos a diario y también está cambiando la forma de trabajar en numerosos sectores. Desde redactar textos hasta analizar datos o crear imágenes, sus posibilidades no dejan de crecer. Pero, ¿qué ocurre con aquellas profesiones que necesitan algo más que un ordenador?

Un análisis de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS) ha estudiado 831 ocupaciones para determinar su nivel de exposición a la inteligencia artificial y compararlo con sus previsiones de empleo entre 2025 y 2035. Y el resultado deja un dato llamativo: las profesiones que no suelen requerir una titulación universitaria aparecen, en conjunto, entre las menos expuestas a esta tecnología.

Eso sí, conviene hacer una aclaración. El estudio analiza hasta qué punto la tecnología puede ayudar o completar determinadas tareas de un puesto, pero no equivale a una predicción de despidos o de sustitución de trabajadores. Además, una publicación de El País lo muestra claramente en un listado.

Las profesiones que la IA tiene más difícil de hacer

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Entre las profesiones con una exposición baja aparecen varios oficios que requieren trabajo manual y que dependen de habilidades que los modelos de inteligencia artificial no pueden realizar por sí solos en el mundo físico.

En esta categoría encontramos trabajos como floristas, tapiceros, ebanistas, lijadores, cerrajeros o bailarines. También aparecen diferentes ocupaciones relacionadas con la atención sanitaria, como masajistas, enfermeros, fisioterapeutas o protésicos dentales.

El listado también incluye otros trabajos vinculados a la hostelería y a actividades que requieren presencia física, como cocineros, camareros o lavaplatos. En el caso de las 109 ocupaciones estudiadas que no exigen una titulación académica formal, solo 14 presentan una exposición alta o muy alta a la IA, mientras que las otras 95 se sitúan en los niveles bajo o moderado.

Y hay algunos datos especialmente curiosos. Entre las ocupaciones con menor exposición y previsiones de crecimiento de empleo hasta 2035 aparecen los artesanos, con un aumento previsto del 11,5%; los bailarines, con un 8,9%; los socorristas, con un 7,1%, y los deportistas, con un 2,7%.

Los trabajos de oficina, entre los más expuestos

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En el otro extremo se encuentran muchas profesiones relacionadas con tareas que pueden realizarse frente a un ordenador. El análisis sitúa con una exposición «muy alta» a ocupaciones como ingenieros, arquitectos, directores de marketing, directores financieros, abogados, economistas, historiadores o urbanistas.

También aparecen los programadores informáticos y los analistas de noticias, reporteros y periodistas. En estos dos casos, además de una exposición «muy alta» a la IA, las previsiones de empleo estadounidense entre 2025 y 2035 apuntan a descensos del 7,3% y del 5,9%, respectivamente.

Otros trabajos también presentan una elevada exposición, aunque eso no siempre va acompañado de una caída del empleo. Por ejemplo, la previsión apunta a un crecimiento del 6,9% para los directores de marketing y del 6,4% para los especialistas en recursos humanos durante ese mismo periodo. Es decir, la relación entre IA y empleo no es tan sencilla como pensar que una profesión expuesta a esta tecnología vaya a desaparecer.

De hecho, algunas de las ocupaciones con mayor crecimiento previsto también tienen una exposición elevada. Es el caso de los profesionales de enfermería de práctica avanzada, cuyo empleo podría aumentar un 41% hasta 2035. La IA puede modificar determinadas tareas de un trabajo sin eliminar la necesidad de contar con profesionales que las desarrollen.

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