
La llegada de este pequeño, fruto de la discreta relación de Lola con el músico Cosme Daniel de Juan, ha llenado de luz y rumba las vidas de toda la familia. La propia Rosario, que se encuentra en un momento personal bellísimo, no ha podido ocultar su inmensa alegría ante la noticia, definiendo esta experiencia de la manera más hermosa posible: “Quería compartir con vosotros esta alegría tan especial”.
Fieles a su deseo de mantener su vida privada alejada del foco mediático, tanto Lola como su pareja han llevado el embarazo con la mayor discreción posible. De hecho, la feliz noticia de que la familia crecía salió a la luz a principios de año, momento en el que Rosario ya confesaba estar “emocionada” y lista para “volverse loca” de amor con el rol de abuela.
Así la hija pequeña de La Faraona expresaba su felicidad a los medios: “Estaré mucho con mi niña, disfrutándola a todo momento. Cuando te viene esta edad, los niños son la alegría de la vida, miras las cosas de verdad y las disfrutas mucho más”.
Antes de convertirse en tía abuela Lolita Flores tampoco puedo contener la alegría: “Estamos muy felices y expectantes, con muchas ganas de verle la cara”.
No cabe duda de que este bebé viene al mundo con el arte corriendo por las venas. Con una abuela como Rosario, una tía abuela como Lolita (que ya tiene experiencia con los pequeños de Elena Furiase), y unos padres delicados en cuerpo y alma, la banda sonora de la infancia de esta criatura está más que asegurada.