
Han pasado ya casi veinte años, pero el fenómeno de ‘Aquí no hay quien viva’ sigue latiendo con fuerza a día de hoy.
El 6 de julio de 2006, la serie se despidió de la pantalla tras alcanzar cifras de audiencia que hoy son casi impensables: una media del 33,8% de cuota de pantalla y más de seis millones de fieles seguidores.
A pesar de estar en una posición muy envidiable, la serie cerró de forma inesperada. Ahora, su creador Alberto Caballero ha desvelado los motivos de su cancelación en el podcast Animales Humanos para explicar qué pasó realmente.
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Caballero confiesa que el éxito de la serie fue tan arrollador que incluso los directivos de televisión admitían que era el único contenido capaz de herir en términos de audiencia a cualquier otro programa de la época.
Sin embargo, el final no llegó por un agotamiento de las tramas o un desinterés significativo del público, sino por un movimiento empresarial que el propio guionista compara con el famoso fichaje de Figo por el Real Madrid.
Lo más curioso es cómo, poco a poco, se produjo el cambio de rumbo de la serie. Alberto relata que fue su tío, el productor José Luis Moreno, quien le comunicó la necesidad de emprender un nuevo camino en otro grupo de comunicación.
«Oye, que tenemos que irnos, yo no me entiendo con ellos y nos tenemos que ir», le dijo. Aunque Alberto inicialmente se mostró reacio y prefirió quedarse donde estaban, la decisión ya estaba tomada por cuestiones estratégicas de la productora.
Este movimiento supuso el fin de una era en Desengaño 21, pero dio paso a nuevos proyectos que mantuvieron el espíritu del equipo.
Para los fanáticos, aquel último capítulo no fue un adiós definitivo, ya que las frases de Radio Patio o las juntas de vecinos se han convertido en parte fundamental de nuestra cultura pop. Al final, los vecinos no se fueron porque quisieran, sino porque el destino les tenía preparado un cambio de edificio que marcaría un antes y un después en la ficción española.