
Con una propuesta cargada de sensibilidad, el cantautor ha dejado ver que este proyecto no es un disco cualquiera, sino una auténtica cápsula del tiempo y un legado lleno de amor concebido para que lo escuchen sus hijas a medida que crezcan.
Fiel a su transparencia habitual, el intérprete de Índigo ha reflexionado públicamente sobre la rapidez con la que se escapa la vida y cómo los momentos más sencillos acaban convertidos en recuerdos imborrables. En sus propias palabras, existen instantes cotidianos que le gustaría «que se demoraran en convertirse recuerdos», una filosofía que atraviesa la columna vertebral de sus nuevas composiciones.
Esta mirada hacia el futuro y el deseo de inmortalizar la infancia de sus pequeñas han conectado de inmediato con sus seguidores, que han llenado las publicaciones del colombiano de mensajes de cariño y expectación.
A través de breves adelantos en vídeo, Camilo ha desvelado la historia detrás de dos de los temas que formarán parte del álbum.
Por un lado, «Chiquita», una composición escrita con especial dedicatoria a su hija Amaranto. Con una poética metáfora sobre el crecimiento y la ternura de los primeros años, el artista ha definido la esencia de la canción como «pisadas de hormiguita y huellas de elefante«, representando el impacto gigantesco que deja la presencia de una hija en la vida de un padre.
«El Árbol» es el título de otra de los adelantos del nuevo disco que ha querido compartir el artista. Se trata sin lugar a dudas de un tema impregnado de nostalgia en el que el artista profundiza sobre la lección de vivir el presente. «Me perdí de lo que hacía pensando en lo que haría después…», confiesa el músico en sus redes, invitando a su público a detener la prisa diaria para valorar cada abrazo, cada risa y cada pequeño detalle antes de que sea demasiado tarde.
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