
En el vídeo, la colombiana interpreta lo que muchos identifican como el icónico tema de Billy Joel, publicado en 1973 y convertido con el paso del tiempo en un himno. No hay gran producción: solo la artista, el instrumento y una melodía reconocible que, en su sencillez, adquiere múltiples significados.
La mini armónica tiene además un valor especial. Tal y como compartía la propia cantante, se trata de un regalo de su amiga Maite, acompañado de una carta cargada de simbolismo: «La loba lleva un año preservando el fuego, dándole un hogar a la manada. El camino se hace andando y hace un año que empezaste a caminar, con cada vez menos lágrimas y más alegrías… y nosotros te seguimos«. Un mensaje que muchos han interpretado como reflejo del proceso personal que Shakira ha vivido en los últimos meses.
Más allá del guiño a Piano Man, lo que realmente ha activado la memoria colectiva ha sido el sonido de la armónica. No es un recurso nuevo en su carrera, sino un elemento que ha acompañado algunos de sus momentos más recordados.
Uno de los ejemplos más claros es Te dejo Madrid, incluido en Servicio de lavandería. En ese tema, la artista toca la armónica en un fragmento muy concreto, entre el minuto 1:57 y el 2:12, un momento que permanece grabada en la retina de sus seguidores y que ahora muchos han recordado a la colombiana.
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