
Aunque el artista nació en Barcelona y es hijo de madre española y padre alemán, Japón ocupa un lugar muy especial en su memoria. Cuando tenía solo diez años, su familia se mudó a Tokio, ciudad en la que pasó siete años de su adolescencia. Dos décadas después, Álvaro Soler ha regresado para reencontrase con aquellos sabores que, como él mismo reconoce, guardaba «con muchísimo cariño».
En el vídeo, el cantante comienza recordando un plato que compraba cerca de un parque al que iba a jugar de pequeño: el ‘mitarashi dango’. «La salsa que le ponen por encima, que es así medio dulce, estaba buenísima», comenta. Un dulce típico japonés hecho con masa de arroz, que se hace bolitas, se cuecen, se pinchan en brochetas y se sirven.
@asolermusicVolver a Japón después de tanto tiempo está siendo una experiencia increíble… recordar olores y sabores. Volver a vivirlo todo siendo 20 años mas mayor que rápido pasa el tiempo. Al menos veo que lo que realmente me gustaba, los pequeños placeres no han cambiado nada!♬ original sound – alvaro soler
También explica una de las normas culturales japonesas que más le marcaron. En muchos lugares no está bien visto comer por la calle, por lo que hay que hacerlo dentro del establecimiento. Un detalle que refleja el respeto y las costumbres del país que fue su hogar hace años.
Otro de los momentos especiales llega con el ‘royal milk tea’. Para Álvaro, esta bebida caliente no es solo té, leche y azúcar, es el recuerdo de los días fríos de colegio cuando salía humeante de la máquina y le reconfortaba. «Está espectacular», confiesa.
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