
Es lo que se conoce como «beachworking«. Un término que acoge a todos aquellos que deciden teletrabajar desde la playa y sustituir la toalla por el dispositivo electrónico. Una nueva forma de trabajar que muchos afirman que le da mucha independencia y libertad de movimiento.
En este sentido, lo más importante que debemos saber del «beachworking» es que la empresa debe aprobar que trabajemos en aquel entorno. Olga Rodríguez, abogada laboralista de ‘Iuris’, afirma que «inexorablemente, se tiene que contar con su visto bueno».
Sin embargo, es importante ser especialmente cuidadoso con los dispositivos electrónicos. Olga recalca que quien va, por ejemplo, con un portátil no debe situarse junto al agua donde pueda mojarse. A esto, expertos también añaden que el ordenador no soporta bien el sol y que por ello es conveniente trabajar a la sombra.
Además, hay que evitar las miradas de terceros para mantener la confidencialidad. Por ello, la postura en la que trabajamos también hay que tenerla en cuenta. En esos casos, la autocaravana es una de las posibles alternativas que puede actuar como solución a esta realidad a tener en cuenta.
Así, estas son solo algunas de las normas que puede establecer la empresa en cuestión tras aceptar esta alternativa de trabajo y que, en caso de incumplimiento, podríamos resultar ser sancionados.
También se puede pactar que estemos geolocalizados. No obstante, solo podremos estar controlados durante las horas de trabajo. Por tanto, siempre se deben respetar al cien por cien las horas de descanso.
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