
«Tengo una vida muy sencilla. Desde hace poquito vivo en una aldea y por eso estoy más cerca de la naturaleza. Fui allí por una llamada de la naturaleza que tenía. Estoy súper a gusto; entre mis vecinos soy una más. Llevo ya varios años allí y estoy muy feliz«.
La intérprete también reconocía que las actividades más simples forman parte de su equilibrio personal y creativo: «Cocinar y observar a los pájaros forma parte de una energía que luego se desborda en el escenario. Forma parte de disfrutar y de vivir. Eso también está en mí cuando estoy en el escenario transmitiendo otra cosa».
Ese compromiso con el medio ambiente ha sido reconocido recientemente. El pasado viernes, Eva Amaral recibió el Premio Cultura y Naturaleza otorgado por GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat): «Estos galardones distinguen a personas y entidades que han destacado por su compromiso con la conservación de la naturaleza, la defensa de la biodiversidad y la divulgación ambiental», escribían desde las redes sociales del dúo zaragozano.
La artista agradeció el reconocimiento recibido y quiso poner en valor la labor que la organización desarrolla desde hace décadas: «Agradecemos a GREFA este premio y, sobre todo, su trabajo diario e incansable desde hace 45 años en defensa de la fauna salvaje y de su hábitat».
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