
Fabiola Martínez ha confesado una dura realidad. La modelo venezolana se separó de Bertín Osborne a principios de 2021, y desde entonces, se ha reinventado y ha continuado con su vida estudiando un máster de Administración y Dirección de Empresas. Además, también ha trabajado estos años como colaboradora de televisión y montando su propia marca de ropa. Sin embargo, estos trabajos y estudios no han sido lo único que ha llevado hacia adelante, ya que nunca ha dejado de lado su faceta como madre y siempre se ha volcado en el cuidado de sus dos hijos, Norberto Enrique (apodado como Kike) y Carlos Alberto.
Fabiola es una luchadora que no se separa de su querido Kike, quien padece una parálisis cerebral con grave lesión cerebral y problemas de movilidad. Una condición que provocó la bacteria Listeria.
Aunque su hijo se encuentra estable por el momento, Fabiola no ha podido evitar pensar en la realidad, y ha hecho una durísima confesión en su visita al pódcast ‘Upeka’, donde ha confesado que se tiene que concienciar de que Kike fallecerá antes que ella y su exmarido Bertín. «Por su situación, yo creo que él se va a ir antes que yo. Entonces, a veces me visualizo sin él. Todo el mundo me dice: ‘No te tortures’, pero yo creo que en el fondo me voy como preparando. Si no pasa, no me voy a enterar», aseguraba entre lágrimas.
«He dejado organizadas muchas cosas y entiendo que su amor y su bondad van a hacer que la gente que esté a su alrededor lo vea como lo veo yo, que es puro amor. Y si no es así, la batalla va a ser mía», confesaba sobre si se enfrenta a la posible pérdida de su hijo.
Aunque Fabiola ha dejado más que claro que su pérdida le dejaría un tremendo vacío: «Cuando dejas de cuidar, sientes que no tienes una razón; no hace falta tener un hijo con discapacidad, es que te pasa cuando pasas mucho tiempo con una persona que tiene una enfermedad terminal, pues cuando se va no dices: ‘Qué alivio, ahora ya puedo hacer mi vida'»
«Si ya tenía ese rol, el nacimiento de Kike fue mi batalla personal. Cuidar a mi hijo y sacarlo adelante. Nunca vi una corresponsabilidad. No di opción porque Kike era mío. Lo voy a cuidar y a hacerlo todo. Ahí sí que aprendí a establecer prioridades porque él era lo más importante. En ese momento yo ya no tenía que cuidar de mi madre, ni de mi hermano, de mi padre. Mi hijo era mi prioridad y empecé a educar a todos a mi alrededor», ha desarrollado.
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