
Sin embargo, lo que muchas parejas desconocen es que Hacienda puede considerar estos ingresos como donaciones. Esto significa que, en determinados casos, deben declararse. No hacerlo podría derivar en sanciones o problemas con la Agencia Tributaria.
No todos los regalos están automáticamente sujetos a impuestos, pero sí es importante entender cómo funciona la normativa. En España, las donaciones, incluidas las que se hacen en bodas, están sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Este tributo depende de cada comunidad autónoma, por lo que las condiciones pueden variar.
El punto clave está en la cantidad recibida y en cómo se interpreta ese dinero. Si los ingresos son elevados o llaman la atención de Hacienda, podrían requerir justificación. Aquí es donde entra en juego el riesgo: muchas parejas reciben múltiples Bizum de diferentes invitados, lo que puede generar movimientos bancarios significativos en poco tiempo.
Uno de los fallos más habituales es pensar que, al tratarse de un regalo, no hay que hacer nada más. Pero los expertos señalan que ese es precisamente el mayor error. No informar o no revisar las obligaciones fiscales puede acabar en una revisión por parte de Hacienda.
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