Henar Álvarez

Henar Álvarez cuestiona en RTVE el desinterés por la investigación médica femenina: “Los tampones llevan hasta 16 metales tóxicos”

La presentadora denuncia en La 1 el olvido médico hacia las mujeres tras un estudio

Veronica Orcajo

La comunicadora aprovechó la apertura de la última emisión de “Al cielo con ella” en La 1 para poner el foco sobre el olvido institucional que sufre el bienestar sanitario de las mujeres. A través de su habitual discurso inicial, Henar Álvarez expuso con ironía y firmeza su indignación ante los componentes perjudiciales hallados en los productos de higiene íntima diaria según un estudio médico.

Henar Álvarez habla sobre unos componentes bajo sospecha 

Haciéndose eco de un reciente estudio, la presentadora puso el centro de atención en algo que se estudia poco: Se ha descubierto que los tampones llevan hasta 16 metales tóxicos: arsénico, plomo, mercurio… en el toto” . Más adelante continuó bromeando sobre la composición de estos artículos esenciales: “Anda que llevan calcio, magnesio, omega 3…”.

Posteriormente, Álvarez lamentó que la medicina tradicional e institucional, históricamente dominada por una perspectiva masculina, ignore las necesidades específicas del organismo de las mujeres, señalando abiertamente que los hombres “no estudian nuestro cuerpo, les importa nada de nuestra salud.

Siguiendo con su discurso, Henar pedía un poco de transparencia en cuanto a el hecho de que aún no se hayan estudiado las consecuencias de introducir los tampones con esos metales. Junto a esto explicó que lo que sí se ha estudiado a modo general es para saber las consecuencias de estar expuestos a altas dosis de estos metales. Con un tono preocupante añadía que es preocupante porque tiene consecuencias como el riesgo de demencia, puede dañar el hígado, el cerebro, y puede afectar al desarrollo del feto” .

Como viene siendo costumbre en el espacio de la televisión pública, la humorista cerró su intervención lanzando un mensaje final a modo de conclusión directa y sin rodeos. En esta ocasión, su llamamiento final fue muy claro: “¿Podéis dejar de echar tóxicos en nuestra comadreja?”.