
No hay edición del Benidorm Fest que nos deje una noche tranquila, y esta vez el sabor de boca es un poco agridulce. La fiesta de la música española ha removido las redes sociales, y no precisamente poco. ¿El motivo? La eliminación de Funambulista, una de las voces más queridas entre las propuestas de este año, que se ha quedado fuera de la gran final a pesar de contar con el respaldo inmenso de los espectadores.
@esc_plus We obsessed with the energy @FUNAMBULISTA brought to the #BenidormFest2026 stage✨ thanks for the very much needed message ️☮️ @Benidorm Fest #BF #benidormfest #funambulista #sobrangilipollas ♬ sonido original – ESCplus International
Como si hablásemos de un déjà vu, la brecha entre el jurado profesional y el voto del público ha vuelto a abrirse de par en par. Mientras que los jueces decidieron apostar por las propuestas de Asha y The Quinquis, la calle decía algo muy distinto: Atyat y Funambulista eran los nombres que la audiencia quería ver peleando por el micrófono de la sirenita de oro.
Me da pena que Funambulista no haya pasado a la final. La canción era chula y él ha tenido un directo impecable. #BenidormFestSemi2 pic.twitter.com/uKMYCatCLg
— Lázaro (@Eurolazaro) February 13, 2026
Roberto Santamaría, como portavoz del jurado, intentó apaciguar el ambiente y calmar las aguas explicando que se habían valorado aspectos como la producción y la profesionalidad vocal.
Sin embargo, estas palabras han sentado como un jarro de agua fría entre los seguidores. «Me da pena que Funambulista no haya pasado a la final. La canción era chula y él ha tenido un directo impecable», añadía un usuario en X. Pero no todas las críticas han sido así de tranquilas…
A mí lo del jurado «profesional» dejando fuera a Funambulista y metiendo a The Quinquis me lo van a tener que explicar. #BenidormFestSemi2
— Joan Gómez Ciges (@JoanGomezCiges) February 13, 2026
«Lo de dejar fuera a Funambulista me lo van a tener que explicar», subrayaba otro usuario, resumiendo la indignación de muchas personas. La crítica es unánime: no se entiende que se premie la construcción instrumental y, a la vez, se elimine a los músicos que traían instrumentos de verdad al escenario.
En conclusión, una vez más, surge el eterno debate: si el voto de la gente solo cuenta un 50%, ¿realmente tienen voz en este festival? El formato se despide, al menos durante este año, de Diego Cantero.