
La catalana logró aguantar 3 minutos y 52 segundos bajo el agua, un tiempo que ella misma ha descrito en su perfil de Instagram como una «victoria personal enorme» y una de las experiencias más duras de su vida. Sin embargo, buena parte de los comentarios no se han detenido en el nivel de concentración, la preparación previa o la exigencia mental de la prueba, sino en su bikini negro.
Visiblemente molesta, la creadora de contenido compartió un mensaje en el que lamenta que «la mayoría de los mensajes« no valoren el reto superado. Para Jessica, la apnea supuso una auténtica batalla mental: controlar el cuerpo cuando pide salir, resistir el instinto de supervivencia y mantenerse al límite. Por eso considera injusto que el foco se haya desplazado hacia su físico.
En su reflexión también señaló la diferencia con la que se juzga a un hombre y a una mujer en este tipo de pruebas: «Cuando un hombre compite sin camiseta, nadie cuestiona su profesionalidad, su esfuerzo ni su mérito. Se habla de su fuerza, de su capacidad y de su resultado. Yo he hecho exactamente lo mismo: competir, superarme y ganar«.
La influencer quiso aclarar que la elección del bikini no fue casualidad. La prenda pertenece a GOI, su propia marca de bikinis, un proyecto empresarial que ha desarrollado en los últimos años y del que se siente especialmente orgullosa.
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