
Un testimonio que ha dejado a la audiencia helada y que ha provocado una reacción inmediata por parte del tertuliano a través de sus redes sociales, donde se ha mostrado muy tajante. Visiblemente indignado, ha acusado directamente a Mediaset de «manipular» y «fragmentar archivos» para construir un relato que, según él, está basado en la mentira. Asegura que lo que se vio en pantalla no refleja la realidad de lo sucedido y ya ha avisado de que habrá consecuencias legales para proteger su honor ante estas acusaciones.
Estoy alucinado por la facilidad con la que se puede manipular y atacar la integridad de alguien, en un relato construido y perfectamente estructurado en base a la mentira y la vil fragmentación de unos archivos.
Tendréis la respuesta merecida @mediasetcom @deviernestv— Kiko Matamoros (@KikoMatamoros) April 25, 2026
Pero mas allá de la batalla legal y los constantes reproches públicos, esta historia ha retumbado en redes por el factor más humano del colaborador. Según personas de su entorno cercano, Kiko Matamoros ha vivido este momento con una mezcla de rabia y muchísima tristeza. Al parecer, ver la entrevista le provocó incluso lágrimas de impotencia.
Lo que más le duele no es el ataque personal, sino el daño colateral que este conflicto causa en su hija menor, Anita Matamoros. Aunque su relación actualmente está prácticamente muerta por diversas circunstancias, el cariño de un padre sigue intacto y le entristece que estos episodios vuelvan al foco mediático.
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