
Estas revelaciones se suman al expediente de un caso que se instruye en los juzgados, donde Bronchalo mantiene su acusación formal asegurando que el entorno de su expareja le ha sometido a una presión insostenible y a un trato degradante a través de WhatsApp.
Por su parte, la defensa de Rodolfo Sancho niega categóricamente las acusaciones de maltrato psicológico, argumentando que las comunicaciones se enmarcan exclusivamente dentro de la desesperación de un progenitor por asegurar el bienestar de su hijo en una situación extrema.
El punto central del desencuentro radica en la gestión del dinero necesario para la estancia del joven en el centro penitenciario de Koh Smaui. Las comunicaciones privadas evidencian un tenso pulso en el que el actor insta de manera directa a la madre de su hijo a realizar aportaciones económicas, anteponiendo la situación del joven a cualquier discrepancia personal.
El conflicto entre Rodolfo Sancho y Silvia Bronchalo ha salpicado directamente a su hijo Daniel, al ser utilizado por ambos progenitores para respaldar sus respectivas posturas ante el juez.
Por un lado, el actor desmintió las declaraciones de la madre de su hijo realizando una durísima confesión sobre el pasado familiar: “Vi el otro día que ella decía que se había autolesionado una vez. Mentira, se ha autolesionado dos veces. La primera de ellas delante de mi hijo de 2 años, no de 5 o 6 como dice ella que ni siquiera se acuerda. Mi hijo siempre dice: papá, el primer recuerdo que tengo yo de mi infancia es mi madre intentando suicidándose”.
Por el otro, Silvia Bronchalo defendió su postura revelando la seria advertencia que recibió por parte del joven recluso a raíz de la disputa legal: “Estaba muy enfadado. Mi hijo me dijo que o retiraba la denuncia a su padre o me iban a destruir”.
MÁS SOBRE: