
La vocalista de la banda madrileña quiso matizar inmediatamente que su opinión no tenía nada que ver con un rechazo hacia la música latina. De hecho, aseguró que disfrutaba de ese tipo de música, pero que el problema estaba en cómo se veía así misma interpretando aquella canción. «Me encanta la música latina, pero yo me sentía rarísima intentando hacer algo que no era natural en mí», explicó.
Con el paso del tiempo y de los conciertos, esa sensación desapareció. La marquesa de Torroja explicó que, después de interpretarla en numerosas ocasiones, acabó acostumbrándose a ella. También, Henar Álvarez aprovechó el momento para recordar uno de los juegos de palabras más famosos de la banda y que hoy sigue siendo uno de los versos más recordados de la música española. «¿Y las cosas estas de rimar Nueva York con jamón de York?», le preguntó la presentadora a la artista sobre No hay marcha en Nueva York. «Eso me encantaba», respondió Ana.
Bailando salsa formó parte de Aidalai, el sexto álbum de estudio de Mecano, publicado en 1991. El disco marcó una nueva etapa para el grupo y reunió algunos de los temas que terminarían consolidándose entre los más conocidos de su trayectoria, como Dalai Lama o Naturaleza muerta, aunque también dejó espacio para propuestas menos habituales dentro de su repertorio.
En ese contexto apareció esta canción, una composición con un sonido claramente influenciado por los ritmos latinos y una letra cargada de humor, dobles sentidos y referencias culturales. Precisamente ese cambio de registro fue el que hizo que Ana Torroja no terminara de sentirse cómoda en un primer momento.
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