
La complicidad entre Antonio Orozco y Pablo López ha vuelto a regalar un momento inolvidable para los fans del pop en español. Con motivo de su esperado concierto en Marenostrum Fuengirola, Orozco sorprendió a su comunidad de seguidores publicando un vídeo muy especial en sus redes sociales bajo la premisa de que en esa ciudad «solo pueden pasar cosas que pasan una vez en la vida».
Orozco decidió convertirse «guía turístico» por un día para mostrar los orígenes de su gran amigo y compañero de profesión.
Durante su particular recorrido por el barrio donde se crio el intérprete malagueño, Los Boliches (Fuengirola) – un rincón de la Costa del Sol célebre por sus más de 7 kilómetros de playas de arena dorada y gastronomía con el pescaíto frio y los espetos como bandera -, Orozco fue dando algunas pinceladas por algunos de los lugares fundamentales que dieron forma a los primeros años de Pablo López.
Entre sus paradas destacó el icónico local El Tebas – antigua carnicería y punto de referencia para los bocadillos de la zona -, así como la parte trasera del antiguo Bar Sevilla, el rincón donde Pablo celebraba cada uno de sus cumpleaños.
Para cerrar el trayecto, Orozco mostró la actual Fisioterapia Marín, local que antiguamente albergaba el bar al que Pablo bajaba con su abuelo para que le leyese el periódico, un rincón que moldeó la sensibilidad del niño que aprendía a tocar la guitarra regalada por su madre.
Este sentido homenaje por las calles de Los Boliches sirvió como el prólogo perfecto para una velada mágica sobre las tablas de Marenostrum Fuengirola.