
Ya no son un simple compañero; para muchos, la mascota se ha convertido en un vínculo esencial en sus vidas.
Llega la temporada de las vacaciones y con ella, un momento muy duro para los dueños: buscar algún centro o familiar al que dejar sus mascotas. Es en este momento en el que te das cuenta del apego que sientes hacia tu mascota, “No estamos hablando solo de afecto, sino de un vínculo de apego real, comparable en muchos aspectos al que establecemos con personas significativas”, explica la psicóloga Lara Ferreiro. En un contexto social cada vez más individualista, la separación de tu mascota no solo significa estar unos días sin su compañía, sino que se trata de separarse de la única compañía diaria. Esta ansiedad puede ir ligada a un miedo a la soledad y a perder tu dosis diaria de cariño.
En este tipo de situaciones es muy común pensar “la estoy abandonando” o “qué mala persona soy”. Sin embargo, es recomendable dar un giro a estos pensamientos, reformularlos desde otra perspectiva. Hay que dejar claro a uno mismo que alejarse una temporada no es abandonar, y menos si te has cerciorado de que estará en buenos cuidados.
También es necesario recordar que esa ansiedad y miedo que estás sintiendo se transmite al animal. Hay algunos trucos para que la despedida sea lo menos dolorosa para ambas partes. Lo primero es llevar la situación con normalidad y preparar la despedida sin prisas ni agobios. Conocer el lugar o la persona a la que dejarás a tu mascota siempre tranquiliza mucho; así te aseguras de que estará en buenas manos.