
Con el paso de las horas, es habitual que aparezcan molestias en la zona lumbar, tensión en el cuello, rigidez en los hombros o la sensación de que la postura se deteriora a medida que avanza el día. Y lo cierto es que aunque el sofá o la silla puedan parecer una solución temporal, no siempre ofrecen el soporte adecuado para mantener una posición saludable durante una jornada laboral completa.
La buena noticia es que no todo está perdido para quienes pasan gran parte del día trabajando sentados. Existen determinadas posturas que pueden ayudar a prevenir o aliviar estas molestias, reduciendo la carga sobre la espalda y favoreciendo una mejor alineación corporal durante la jornada.
En concreto, hay una postura de yoga (sí, esa disciplina que todo lo cura) que sirve precisamente para evitar o reducir estos dolores y es de las más versátiles, puesto que la puedes hacer desde casa en un descanso del trabajo o, incluso, como ejercicio de estiramiento en el gimnasio.
Y no, no hablamos de una posición de ‘cinturón negro’ de yoga que requiera de habilidades especiales o dominio absoluto de la práctica, sino de un ejercicio casi tan básico como estar tumbado que recomiendan desde Mayo Clinic.
Se trata de la postura del gato o Marjaryasana; claro que también puedes conocerla como ‘postura del gato-vaca’. Consiste en un ejercicio de cuadrupedia que flexibiliza la columna vertebral y alivia tensiones musculares. Lo más importante de esta postura es la respiración y estar relajado.
Aquí te dejamos los pasos para poder practicar la postura del gato con la técnica correcta, como explican desde la guía de yoga de Xuan Lan Yoga:
Esta postura destaca por sus beneficios tanto físicos como mentales. Ayuda a aliviar la tensión acumulada y la rigidez en la zona lumbar y cervical, especialmente después de pasar muchas horas sentado.
Además, mejora la movilidad de la columna al fortalecer la musculatura profunda del core y favorecer el movimiento de las articulaciones vertebrales.