
En la conversación, la malagueña explicó que este disco supone un regreso a su raíz creativa. Según contó, siente que este proyecto conecta con la esencia de sus primeros trabajos, aunque desde una perspectiva más madura. En él se atreve a experimentar con ritmos como la cumbia, el sol cubano o la bachata, combinándola con el estilo de la andaluza.
La cantante describió el proceso como una exploración musical que llega después de dos décadas de trayectoria. «Es como si vas por un río nadando y estás en tu orilla super bien. Voy más rápido, más lento, ahora me paro aquí, me meto en el río de enfrente… Esa búsqueda y esa introspección es lo que ha derivado a llegar a ‘Casa Mía’«, explicó sobre ese deseo de buscar nuevos sonidos.
Durante el juego de preguntas rápidas, la intérprete también imaginó qué parte de una casa sería si tuviera que elegir. Su respuesta fue clara: «La cocina». Para la artista representa el lugar donde todo ocurre, el espacio que alimenta y reúne a las personas, algo que relaciona directamente con lo que intenta hacer con su música.
Pero no todo fue idealizar el hogar. Cuando le preguntaron qué desperfecto doméstico sería, tiró de humor y poesía al mismo tiempo: «Una humedad». Según explicó, le gusta pensar en esa imagen porque el agua siempre encuentra un agujero para filtrarse, una metáfora que asocia a la forma en que las emociones se abren paso.
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