
La cantante italiana lo mostró recientemente durante su visita al programa televisivo La Revuelta, donde apostó por un conjunto con tejido entrelazado que dejaba parte de la piel al descubierto, una fórmula estética que mezcla sensualidad, actitud rockera y un homenaje claro a la moda Y2K.
Más allá de lo llamativo del estilismo, la elección de la artista conecta con una historia pop que muchos recuerdan con facilidad.
A finales de los años 90 y principios de los 2000, el pop femenino redefinió la estética musical. En ese contexto, artistas como Shakira construyeron una imagen muy reconocible: pantalones de tiro bajo, tops diminutos, cuero y un aire rockero que se alejaba del glamour clásico. Su estilo en aquella época, especialmente en la etapa de ¿Dónde están los ladrones? combinaba sensualidad y rebeldía.
Por su parte, Christina Aguilera llevó esta estética incluso más lejos. Uno de sus looks más recordados es el top tipo pañuelo cruzado, conocido como criss cross, que marcó muchas alfombras rojas de principios de los 2000 y que hoy vuelve a inspirar a diseñadores y marcas.
MÁS SOBRE: