Cada vez es más habitual ver cómo los niños juegan con los productos de maquillaje de sus padres, probándolos en su rostro como si se tratara de una práctica inocente. Y aunque esto suele parecer algo divertido e inofensivo, los expertos advierten de que puede tener consecuencias en su piel, ya que no está preparada para determinados ingredientes que están presentes en los cosméticos diseñados para adultos.
Los riesgos de que tus pequeños utilicen tu maquillaje
El dermatólogo Vicente Leis explica que la composición de la piel de los niños es muy diferente a la de los mayores: «La piel de las niñas y la de los adultos no tiene nada que ver. En la infancia es mucho más fina y, además, hasta bien entrada la adolescencia las glándulas sebáceas, encargadas de producir el sebo que protege la piel, aún no han alcanzado su máxima actividad. Por eso, se trata de una piel más sensible y menos grasa que la de una mujer adulta».
Esta mayor sensibilidad hace que ciertos productos puedan resultar agresivos o incluso perjudiciales y según el especialista, «eso es lo que tenemos que intentar regular, porque ahí puede haber productos verdaderamente nocivos», especialmente en el caso de maquillajes con perfumes o diversos conservantes.
Los expertos insisten en que la rutina de cuidado infantil debe ser mínima y adaptada a sus necesidades reales. En la mayoría de los casos, «bastaría con un jabón suave, un fotoprotector cuando se vaya a exponer al sol y, como mucho, una crema hidratante suave. La piel sana de una niña no necesita nada más», concluye Leis.
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Por ello, los profesionales recomiendan evitar el uso habitual de maquillaje en menores y supervisar siempre el contacto con este tipo de productos, para prevenir irritaciones, alergias o alteraciones en la piel a largo plazo.