
Ha quedado claro que la entrada de la IA en nuestras vidas ha revolucionado nuestro día a día; se le puede dar muchos usos, pero el más frecuente es hacerle consultas y preguntas sobre cualquier tema que se nos ocurra. Preguntas de ámbito médico, psicológico o simplemente consultas sobre cualquier curiosidad que nazca.
Hemos conocido a una nueva víctima de este avance tecnológico, y es que Malú ha confesado su nueva obsesión por ChatGPT. El culpable ha sido su hermano, que fue quien se la presentó. Desde entonces, la cantante ha asegurado que le hace todo tipo de preguntas y confesiones.
¿Qué crees que le preguntará? Pues de todo, Malú utiliza la IA como todo lo que se le ocurra. Como lupa, con consultas como “¿Qué pone aquí que no veo?” o también como asesor de productos de limpieza: “¿Qué robot es el mejor para limpiar?”, bromeaba la cantante. Pero no penséis que Malú no le está sacando partido, y es que su amiga ‘chaty’ le ha ayudado en cuestiones de consumo, sobre todo ahora que es aficionada a las placas solares y a la geotermia, «yo he hecho, con mi geotermia, un ahorro de consumo con ‘la chaty’», explicaba la cantante. Sin duda, esa amiga es más útil de lo que nosotros pensábamos.
La obsesión de Malú ya ha escalado al siguiente nivel, en el que la IA ya le ha solicitado un cobro superior, y es que, a la pregunta de Pablo Motos, “¿pero qué nivel estás?”, la cantante ha confesado: “Estoy nivel que ya me han dicho paga más, pero ya paga de verdad”, por lo que podemos hacernos una idea de la cantidad de consultas que hace.
MÁS SOBRE: